COLEGIO SANTO DOMINGO

 

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   "Trabajar por estudiar, corregir y perfeccionar según las miras de Dios el corazón y el entendimiento de los niños/as"  

 (Sierva de Dios Teresa Titos Garzón)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Centro M. Teresa Titos  (Kinshasa)

 

Nuestro Colegio y su comunidad educativa (algunos a título personal) colaboran con la Congregación Santo Domingo en el sostenimiento del Complejo "Madre Teresa Titos". (Kinshasa)

La labor que allí se realiza es la de educar, formar y ayudar en todo lo que se pueda tanto a los niños/as como a sus madres. Mientras los pequeños están en clase, sus madres aprenden un oficio que les sirve para sacar adelante a su familia .

Los niños/as desayunan en el Centro siendo atendidos por las religiosas quienes cuentan con la colaboración de las madres; luego la jornada escolar se desarrolla normalmente. Hasta este año, los niveles eran de: Ed. Infantil y algo parecido a nuestro primer ciclo de primaria para los niños/as y tres cursos para las madres quienes al finalizarlos ya pueden trabajar como autónomas, según la ley del país. Aparte de poder trabajar aprenden  temas de alimentación, sanidad, administración etc. Herramientas que necesitan para valorarse y  afirmarse como personas. En lo que respecta a los niños/as, este año el gobierno ha aprobado la continuación del ciclo siguiente, pero sólo eso: aprobado. El terreno de las nuevas aulas lo tenemos pero todavía está en ruinas a causa de uno de los conflictos bélicos de la región. El objetivo es continuar con la labor lo mejor posible con la ayuda de todos y de gentes voluntarias que, como Ana "se van de vacaciones" a Kinshasa a echar una mano.

Si estás interesado/a en colaborar escribe a delgeneralmisiones@dominicascsd.com

 GRACIAS A TODOS LOS PROFESORES QUE COLABORAN CADA MES CON UNA PARTE DE SU SALARIO

 

¡Hola, amigos!

Me llamo Nsimba (pues soy la pequeña de gemelos). Voy a contaros cómo se pasa un día de mi vida en Kimbanseke (barrio de Kinshasa en donde queda nuestro colegio).

Hoy, lunes 1 de septiembre, empiezan las clases en nuestro colegio Complejo Escolar Madre Teresa Titos. Tengo ganas de volver a clase, de ver a mis compañeras y de terminar mi formación. Ya estoy en la última etapa. Después de 5 años, en este mes de octubre recibiré mi diploma en Corte y Costura.

Primero, lavarme. Como estamos en la estación seca, no es fácil conseguir agua, y hay que ir al pozo, o a alguna casa que tenga agua de la ciudad. Por suerte, tenemos una bastante cerca, a 15 minutos. No vivo demasiado lejos del colegio, así que me da tiempo. Ayer me trencé, planché mi ropa de clase y la de mis hermanos, así que todo está listo. Luego, me ocuparé de mis hermanos pequeños para que también puedan ir a clase, dejar barrida la parcela y un poco ordenada la casa, pues mi madre está enferma y no puede hacer nada. Por tensión alta en un ojo, está en absoluto reposo.

Bueno, pues nos tomamos un poco de té y unos buñuelos que compré cerca de aquí, y nos fuimos a clase. Para comprar y hacer la comida, me da tiempo a la vuelta, pues comemos sobre las 6 de la tarde, para poder soportar mejor hasta el día siguiente. Gracias a Dios que en el colegio nos dan un desayuno (papilla de maíz con leche, o bien té con leche y cacahuetes), pues el día es realmente largo, y lo que podemos comer por la tarde no es que digamos muy suculento (quizá arroz con un poquito de pescado metido en la verdura), pero es lo que podemos.

Nuestros caminos, en estos tiempos sin lluvia, se hacen más pesados para caminar, pues con tanta arena los pies se van hundiendo y cuesta trabajo.

Ya estamos en clase. Como todos los lunes, empezamos con una oración, animada por alguno de nuestros profesores, para empezar la semana (y sobre todo, el año, que Dios nos acompañe en todo nuestro trabajo y a nuestros profesores, a las hermanas, para que podamos ser personas de provecho el día de mañana). Hoy fue el turno del director, Sr. Anicet Luanga, y nos exhortaba a ponernos en manos de Dios, así como la vida de todas las personas. Nuestro país sigue sin estar bien: los colegios públicos están en huelga, pues cada año el gobierno promete que la educación será gratuita, y luego no lo cumple, así que hay mucho desorden, y desilusión. Nosotros, como colegio privado, hemos comenzado, pues el gobierno no sostiene de ninguna manera lo que hacemos. Muchos padres tenían miedo, por si había jaleos, pero otros han sido valientes, y entienden que la formación es el único camino para que esto cambie. Yo lo veo así, y por eso vengo a clase. Después de la oración, nos han informado cómo va a ser el ritmo de las clases este año: unos grupos trabajarán por la mañana, y otros por la tarde, y a la semana siguiente, al contrario. El espacio físico del colegio es muy pequeño, aunque las hermanas han construido clases nuevas con ayuda de un proyecto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), pero ni con ésas. Esto nos permitirá trabajar mejor. Nuestro grupo, las que hacemos el año de práctica, en realidad ya estamos en la recta final. Mañana nos darán el programa de cómo se pasará nuestro examen final (con jurado, con una prueba práctica en costura que tengo que prepararla y presentarla, y una prueba teórica). Estoy ilusionada, aunque también nerviosa. Sé que dentro de poco, mi vida dependerá de una manera especial de mí: con todo lo que he aprendido, a todos los niveles, intentaré ser útil a mi familia y a la sociedad. Ahora me siento mucho más capaz. Sobre todo, sé quién soy y qué quiero en la vida. Soy kimbanguista (de una iglesia africana), pero siento que en el colegio me han acogido y aceptado como persona, si tener en cuenta mi religión, y eso me ha gustado: aprender a respetar al otro.

¡A, termino mi jornada, que ya se me olvidaba! Salimos de clase a las 12h15 (si somos de por la mañana), o a las 17h30 (por la tarde). Pero nosotras, las que terminamos, tendremos casi tres semanas de trabajo personal para preparar todo, y luego, al examen. Que nos salga bien! He trabajado mucho durante toda mi formación, la verdad.

Quiero agradeceros lo que desde el Colegio Santo Domingo hacéis por nosotros, pues sin vuestra ayuda no podríamos tener una buena formación, con buen material didáctico y de costura, con unos profesores motivados, con la oportunidad de poder festejar de vez en cuando (nosotros contribuimos, pero una gran parte la aporta el colegio), pues no tenemos otro momento ni otro lugar para olvidar un poco la dureza de la vida y pensar en nuestro futuro.

De novedades del verano, no hay demasiado. Sólo de una compañera nuestra, que murió en el mes de julio. Se quedó embarazada, y en el parto en realidad no sabemos cómo se lo hicieron, pero no quedó bien. Se quedaba de muchos dolores de vientre, durante tres meses, y en la familia no le hicieron demasiado caso. Al final, la operaron de nuevo, pero no duró ni tres horas. Tener pocas posibilidades condiciona mucho la vida. Sé que no podréis estar en nuestra fiesta del final de formación, pero os haremos llegar una película con todo lo que hemos realizado en este año de formación. De verdad, ¡cuánto hemos aprendido! Nuestra maestra, Sra. Virginie Ntalani, conoce muchísimo, y quiere que nosotras podamos tener todos los medios para salir adelante.

Por hoy, no tengo nada más que deciros. Me despido, hasta dentro de poco.

                                          Nsimba

 

ATARDECER

INTERIOR

ELISA, VICARIA Y EXALUMNA DEL COLEGIO

SOR IRMA TRABAJANDO

 

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Última modificación: 03 de October de 2008